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jueves, 20 de junio de 2013

la aljama de Villadiego.


La aljama de Villadiego.



    Ya los romanos se percataron de que nuestra comarca estaba situada en una posición geográfica privilegiada y la llamaron Trifinium ( Treviño ) por ser el limite o lugar en el que confluían tres pueblos anteriores a su conquista : cántabros, vacceos y turmódigos. Los repobladores medievales igualmente fueron conscientes de que la zona era estratégicamente importante por encontrarse en la confluencia de los páramos al este, las loras al norte y al oeste la Tierra de Campos, tres zonas con cierta variedad de climas y por lo tanto de producciones agrícolas y ganaderas distintas y complementarias. En esta localización se funda Villadiego y es por ello que desde un principio será una plaza de mucho comercio y muy apetecible para el asentamiento de mercaderes y artesanos. Añadamos a esto que el primitivo Camino de Santiago hasta que fue desviado, en tiempos de Alfonso VI, mas hacía el Sur, por Burgos y Castrojeriz, pasaba por la villa como lo hacía también la ruta de la sal, producto que desde Poza atravesando el páramo de Masa se comercializaba por Villadiego al resto del reino de Castilla.



    No parece sin embargo que el asentamiento de judíos se produjese desde el momento de la fundación de la villa ya que en el fuero dado a esta por Alfonso VII en 1134, confirmando los privilegios que le concediera su abuelo Alfonso VI y añadiendo otros nuevos no se menciona nada de ello y de haber existido aljama en Villadiego algo se diría en dicho documento como así ocurrió en otras cartas de fundación como es el caso de la villa de Belorado.

    No se tiene conocimiento escrito de la existencia de judíos en esta localidad hasta principios del siglo XIII, época en la que estaban ya perfectamente instalados. Aquí vivieron desde entonces y durante muchos años protegidos por el favor real como así lo atestigua la carta - encomienda que fue otorgada por Fernando III el Santo, rey de Castilla ( 1217 – 1252 ) y de León ( 1230 – 1252 ) en febrero de 1223, y confirmada por su hijo Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y de León ( 1252 – 1284 ).

    Esta carta de confirmación dice literalmente así : «Conoscida cosa sea a todos los omes que esta carta vieren como yo Don Alfonso por la gracia de Dios rey de Castilla........ vi una carta plomada del rey Don Fernando mio padre fechada en esta guisa: Fernandus Dei gratia rex....... Sepades que yo recibo en mi encomienda et en mio defendimiento los judíos de Villadiego, que son poblados en el solar del hospital de Burgos et todo cuanto han. Mando que pueblen fasta veinte casados entre los poblados et por poblar, et que hayan el fuero que han los otros judios de mi regno. Et que no fagan fuero ninguno sino al hospital de Burgos. Et mando demas que ninguno non los peindre, si non por son propio debdo que (levan o por paura que hayan fecho, et ninguno que mal les feciere a ellos nin en lo so, nin los peindrase, cient morabetinos me pechara en coto et a ellos todo el daño dargelo y e doblado. Et mando a todos los mios merinos que aquel que mal les ficiere que peindren por el coto et por el duplo del daño que les ficiesen. Facta carta apud Vallesoleti XXV die februari Era M.CCLXI.» «Et yo sobredicho rey Don Alfonso otorgo esta carta e mando que vala. Fecha la carta en Burgos por mandado del arcediano Maestre Ferrando, notario del Rey, el anno tercero que el Rey Don Alfonso regno» (o sea el año 1254). Servía esta encomienda de salvo - conducto previniendo las persecuciones de que eran objeto y avisando se castigaría por el doble del daño que se les hiciese. Informa también de la ubicación de la aljama "solar del hospital de Burgos" y de la población "fasta veinte casados ".



    De esta protección real a los hebreos de la villa en la Edad Media parece venir la explicación mas plausible al origen de la frase "Tomar las de Villadiego" tan usada antaño en la literatura, actualmente en el periodismo y en todo tiempo en el lenguaje popular. Las dos ocupaciones mas comunes entre ellos aparte de la artesanía, el cobro de impuestos y el préstamo de dinero, en ocasiones de forma usurera, no generaban precisamente las simpatías del resto de la población si no mas bien la hostilidad y el odio, pero en cambio eran muy útiles para el poder real ya que eran los financieros de su Hacienda, de ahí su necesidad de protegerles de las iras populares. Por eso los judíos cuando se sentían perseguidos se encaminaban al lugar que consideraban como su ciudad refugio es decir a Villadiego. Pero ello llevaba una obligación que era la de llevar un distintivo para que se les pudiera reconocer que estaban bajo la protección del rey y que nadie los pudiera prender y este distintivo eran las calzas amarillas que debían usar para demostrar que eran vasallos suyos. A Villadiego se le ha considerado desde la antigüedad ciudad refugio para los judíos, hecho que se confirma con la inscripción que no hace poco perduraba en una puerta no principal de la Parroquia de San Lorenzo y que decía "Iglesia de Asilo", puerta que permanecía siempre abierta.
 
 
     El actual convento de monjas agustinas canonesas de San Miguel, con su iglesia y su huerta, se levanta sobre los terrenos que ocupara anteriormente el barrio hebreo es decir al nordeste de la villa y la sinagoga tenía el mismo emplazamientos que ahora tiene la iglesia conventual. Algunos dicen que a eso se debe que sobre la puerta del templo se encuentre una escultura de San Miguel pisoteando a un judío. Siempre se ha supuesto que cuando desaparecieron los judíos de la localidad, bien por su conversión o por tener que irse obligados, el barrio hebreo entero fue comprado por Don Alonso Rodriguez de San Cruz, quien lo donó a las monjas para que edificaran su convento dentro de ese recinto. Posteriormente su hijo D. Alvaro sacó licencia del obispo de Burgos, don Luis de Acuña, para continuar la fabrica de iglesia y convento en fecha de 4 de Agosto de 1468 empezando a partir de entonces la vinculación de esta familia Santa Cruz al convento en el que ingresaron como religiosas muchas de sus miembros llegando alguna de ellas incluso a ser abadesa. Parece existir una contradicción en el hecho de que comiencen las obras del convento a mediados del siglo XV y que en fechas posteriores, año 1488, es decir cuatro años antes de su expulsión, sean 20 los judíos que aparezcan como contribuyentes en la relación de la Martiniega de ese año, lo que indicaría una población entre 90 y 100 personas, cifra elevada o cuanto menos importante para nuestra villa. Don Heliodoro Pablo Salazar Celis en su libro sobre Villadiego de recomendada lectura nos da la solución : El primitivo convento sería de dimensiones muy reducidas y estaría localizado en la zona este del recinto es decir hacia la puerta de las Monjas, de camino al barrio extramuros de Santa María, mientras que los judíos residirían en la zona mas cercana al arco de la Cárcel y posteriormente tras la expulsión se agrandaría el convento y esta zona mas hacia el norte pasaría a ser el patio conventual. La anterior muralla que rodearía toda la zona pasaría a ser la actual tapia del monasterio y pudiera ser que el llamado "Prado de las Monjas" no muy distante de dicho convento, donde hoy en día está el campo de fútbol, fuera el antiguo cementerio hebreo.



       Como anteriormente ya hemos dicho la aljama de Villadiego debía que ser muy importante si nos atenemos a lo que tributaba - el año 1292 un total de 17.307 maravedíes : 3.537 maravedis de servicio y 13.770 maravedís de encabezamiento - . Mas que en su población, que variando en las distintas épocas con ciertos altibajos no sería nunca inferior a las veinte familias, la importancia estaría en la riqueza de sus miembros. Se sabe que algunos judíos eran muy ricos, pues había entre ellos arrendadores de los tributos del Rey e importantes prestamistas de los que se tiene conocimiento por aparecer en varios documentos de pleitos y de reconocimientos de deuda. Para ellos se hicieron en la desaparecida iglesia de San Juan de Mediavilla de Villadiego en 9 de octubre de 1415 las famosas Ordenanzas de los Hebreos de Villadiego. Aunque el Padre Florez mandó a su secretario Médez sacar una copia del original que entonces se conservaba en el Ayuntamiento de la Villa la cual conservó mucho tiempo en su celda del Convento de San Felipe el Real de Madrid,  a consecuencia la Guerra de la Independencia desapareció igualmente.


Bien por la perseverancia de don Gonzalo de Villadiego quien dicen insistió mucho en su evangelización o bien empujados por la necesidad o el oportunismo para preservar su patrimonio y posición social muchos judíos de la villa se convirtieron al cristianismo como igualmente ocurrió con otros en otros muchos lugares. Una prueba de ello son las tablillas con gruesos caracteres que estuvieron colgadas hasta entrado el siglo XIX en un muro junto a la imagen del Santísimo Cristo de la iglesia de San Lorenzo y donde se consignaban los nombres de esos conversos.
 

http://sefardies.es/ver_localidades.php?id_localidad=657

http://dspace.ubu.es:8080/e-prints/bitstream/10259.4/448/1/1133-9276_n042_p398-405.pdf .

Villadiego. De una villa de señorío al señorío de una villa. Heliodoro Pablo Salazar Celis.

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domingo, 26 de mayo de 2013

Santa Cruz de Valcárcel.

    Monasterio de Santa Cruz de Valcárcel.

     A mediados del siglo XII se levantaba en el estrecho valle de Valcárcel, al norte de Villadiego, un barrio en derredor de la iglesia de Santa Cruz : eran propiedad, uno y otra, del magnate D. Pedro Fernández,  personaje de noble familia y alta posición en tierras de Aguilar y Villadiego  y de su hermana Urraca Fernández, ambos hijos de Fernán García y Dª Estefanía de Armengol. El primero estaba casado con Dª María Pérez; la segunda lo había sido con el conde Pedro Martínez, y de su carta de arras deducimos que pertenecía a la familia del conde Pedro Ansúrez, fundador de Valladolid. 

     El proyecto de fundación de una casa religiosa en Santa Cruz de Valcárcel data de 1165. En este año y con fecha de cuatro de Agosto D. Pedro Fernándezsu mujer María Pérez y hermana Urraca Fernández, entregaron al abad premonstratense de Sta. María de Aguilar de Campóo, la iglesia de Santa Cruz con sus pertenencias y posesiones: debía establecerse en ella una comunidad de monjas bajo la regla de San Agustín, y caso de no ser posible monjas que vinieran religiosos de la misma orden, con la obligación de recibir en su seno al miembro de la familia de los fundadores que quisiera abrazar la vida religiosa, pero llevando al monasterio su hacienda si la tuviese. No efectuándose el establecimiento de comunidad, dicha iglesia, con sus posesiones volvería a la familia. El acto de donación se efectuó en presencia del arzobispo de Toledo; obispos de Burgos, Palencia, Segovia y Osma; nobles conde Nuño Pérez, Alvar Pérez su hermano, Gómez González, Gutiérrez Fernández, ayo de Alfonso VIII, y Fernando Ruiz y Pedro Ruiz, su hermano. Estos dos últimos eran herederos en Santa Cruz de Valcárcel, y por ende debían pertenecer a la misma familia que los donantes.

    No conocemos otros detalles acerca de la fundación del monasterio, una comunidad de benedictinas bajo la obediencia de Dª Elo, quien fue la fundadora y primera abadesa de Valcárcel y que casi con seguridad era hija de Dº Pedro, pero en 1186 aparece ya erigido bajo su gobierno,  lo cual indica que estos canónigos de Aguilar o no efectuaron la fundación del convento o la abandonaron pronto, por motivos que se desconocen, volviendo por ende, Santa Cruz a la propiedad de D. Pedro Fernández. Dedicóse la superiora a ampliar la hacienda de su monasterio adquiriendo en 1186 de D. Fernando Ruiz, antes mencionado, y su mujer Inés, cuanto tenían en Valcárcel , e igual cesión hicieron de su propiedad en este pueblo los nobles Gil Gómez y sus hermanos Manrique Gómez, Diego Gómez y Jimena Gómez, exceptuando únicamente la propiedad hereditaria que llevaba el carácter de mayorazgo. Esta cesión se efectuó a presencia del obispo de Burgos, del conde Fernando Núñez, alférez de Alfonso VIII, de Rodrigo Gutiérrez, mayordomo del rey, de Gutierre Díaz de Sandoval y otros dos nobles.

   La carta oficial de constitución y dote del monasterio lleva la fecha de 1192, en el mes de Noviembre. La otorga D. ª Elo, al parecer ya monja en dicho monasterio, si tal significa la calificación de “famula Lei” que se da así propia, e intervienen con su autorización la madre de la misma, D. ª María Pérez, viuda ya hacia dos o tres años, y sus hermanos D. Fernando, D. Gómez, D. ª María y D. ª Milia, que debían de llevar el apellido Pérez. La comunidad observara la Regla de San Benito; ella y sus bienes quedan exentos desde esta fecha del patronato de la familia y de cualquier otra persona civil, y son puestos bajo la tutela de la Corona, a la cual corresponderá la protección del monasterio y defensa de su justicia. Cede D. ª Elo toda su propiedad patrimonial y comprada en Valcárcel, vasallos, tierras y derechos; cuanto le pertenece en Pradanos del Tozo y Barrio Panizares: la iglesia exenta de San Vicente de Fuente Urbel con sus dependencias; la propiedad de San Adrian junto a Fresno, la de Montorio, Serruela, hoy despoblado, Ubierna, Rebolleda, Tajadura, Isar; Coculina, Fuencívil, Melgosa, Villalibado, Boada, Villahernando, Olmos de Pisuerga y Villaherreros.
   En 1239 consta que la abadesa era Dª Sancha Gutiérrez de quien se tienen escritos donde solicitaba acrecentar la hacienda del Monasterio. 

    Se sabe que la prosperidad del Monasterio no duro mucho puesto que al consistir la mayoría de las rentas en productos agrícolas de sus posesiones, estos escasearon a finales del siglo XIII y principios del XIV, llevando al Monasterio a una pobreza extrema a lo que había que añadir los trastornos políticos de la época. 

   En 1315 el rey Alfonso XI socorre al Monasterio cediéndole los tributos de 10 vecinos del pueblo para gastos del culto y ornamentos sagrados. 

   En 1470 y como consecuencia de las menguadas rentas de su dote y dado que las monjas carecían de lo necesario para la subsistencia, el Obispo de Burgos Dº Luis de Acuña incorpora la comunidad a la benedictina de Palacios de Benaver agregando los bienes y rentas del Monasterio de Valcárcel, aprobándose el 15 de noviembre de ese mismo año la extinción del Monasterio.

    En su conjunto apenas llegan a cincuenta los escritos que se conservan durante la existencia del Monasterio de Santa Cruz de Valcárcel, pero alumbran conocimiento sobre la vida de la comarca en ese antiguo periodo que de otra manera hubiese sido imposible tener.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Peña Amaya. Historia.


   
LA PEÑA AMAYA.  1. LA HISTORIA.

 La Peña Amaya, situada al principio de la comarca de las Loras en Burgos, significa el final de la meseta castellana con sus grandes peñascos y farallones de roca visibles desde toda la comarca. Hoy enclave natural, vigilado por el vuelo de buitres y alimoches, es fruto de la acción del hombre desde hace milenios, debido a la importancia estratégica y defensiva de esta atalaya al final de la meseta.



    La primera ocupación de Amaya se sitúa en la Edad del Bronce hace unos 3000 años. Posteriormente pasará a ser un importante castro de los Cántabros. Pueblo celta proveniente de la Europa central. Se calcula su llegada a Amaya por el 900 a.C. Estaban divididos en diferentes tribus, Concanos, Vellicos (Monte Cildá en Mave), Blendios..., siendo estos últimos los que habitaban la Peña Amaya. El resto de la comarca estaba ocupada por los Tumorgos. El pueblo cántabro resistió y no se sometió a los Cartagineses, y luchó hasta el final contra Roma, siendo uno de los últimos pueblos en resistirse a ser "civilizados" por los romanos.

    La más encarnizada lucha se sitúa entre el 29 y el 19 a.C, con la caída final de la península. Rodeados por las ciudades y campamentos romanos de Segisama (Sasamón), Pisoraca (Herrera de Pisuerga) y Julióbriga (Reinosa) resistieron ferozmente hasta la llegada del mismísimo emperador Octavio César Augusto con 7 legiones (70.000 hombres):I Augusta, II Augusta, IV Macedónica (que posteriormente se asienta en Pisoraca, Herrera), V Alaude, VI Victrix, IX Hispaniensis, X Gemina y XX Valeria Victrix, aunque la V, VI y X operaron en Asturias.. Los propios romanos narran el asedio al que sometieron a Amaya a partir del 26 a.C. con la llegada del César. Finalmente los cántabros empezaron a sucumbir a partir de la victoria romana en Monte Cildá.

    El historiador Estrabón, relató historias de la encarnizada lucha y coste para someter al pueblo cántabro" ...la táctica y el número obtuvieron la victoria final, pero los vencidos dejaron pruebas impresionantes de su amor a la independencia. (...) las madres que matan a sus hijos para que no caigan en el poder del vencedor, el mozo que viendo a sus padres y hermanos prisioneros, los mata a instigación de su mismo padre, el guerrero que invitado a un convite, se arroja a las llamas, la mujer que se suicida después de acabar con sus compañeros de cautiverio, los que se envenenan con el tóxico de hierbas que llevan siempre consigo en previsión de la desgracia, y aquellos otros, mas heroicos todavía, desde las cruces donde expían el castigo glorioso de haber defendido su patria, insultan a sus enemigos y cantan alegres canciones de guerra ... "



    Una vez superada la resistencia, los romanos refundan en la Peña Amaya la ciudad de "Amaia". Esto supondrá un período de paz y prosperidad para la ciudad y la zona bajo el dominio romano, que finalizará en el año 472 d.C con la caída del imperio. En este período, los cántabros vuelven a tener un régimen de autogobierno. Durante más de un siglo, tuvieron una total independencia, siendo gobernados por una asamblea política de dirigentes.

    En el 574, como cuenta la Chronica de Iohannes Biclarensis, el rey visigodo Leovigildo, tomará la ciudad, matando a sus jefes. Mantendrá Amaya ocupada, siendo usada como la fortaleza desde donde lanzar sus futuras expediciones. Por lo que Amaya seguirá siendo un enclave importante en la era visigoda.

    En el 711, la era visigoda empieza su fin, con la entrada de las tropas árabes en la península. Será en el año 714 cuando Tarik cerca Amaya, asediándola durante meses hasta que la falta de víveres de la fortaleza obliga a Amaya a sucumbir- Consigue tomarla, expulsando al duque Pedro, padre del futuro Alfonso I. Amaya será ciudad árabe hasta el año 734, cuando incapaces de sostenerla militarmente ante la presión de la reconquista de los reyes cristianos comenzada en el 718, aplican la estrategia de tierra quemada, arrasándola.

    Será tomada finalmente, por el rey Alfonso I el Católico en el año 754 junto con toda la zona de Saldaña y Mave. Pero seguirá siendo un territorio despoblado debido a ser una zona de batalla en la que ni uno ni otro bando sería capaz de sostener. De hecho, a la población cristiana, que por regla general había sido respetada por los señoríos musulmanes, fué dirigida por Alfonso I y llevada hacia el norte, al reino Astur-Cántabro. Quedó una zona despoblada desde la cordillera cantábrica hasta el Duero. La situación se agravó con unas posibles reiterativas sequías. También, los supervivientes de los enfrentamientos se refugiaban en las montañas del norte y Asturias: "Eran en poca tierra muchos hombres juntados. Visquieron castellanos grand tiempo mala vida; en tierra muy angosta de viandas fallida. Lacerados muy grand tiempo a la mayor medida; véyense en grand miedo con la gent descreyda".

    No será hasta el 860, cuando el conde Rodrigo mandado por el rey y posiblemente su hermanastro Ordoño I de Asturias, repuebla y restaura la ciudad, Amaya Patricia, conscientes de la importancia estratégica de este enclave. El conde Rodrigo reconstruirá la ciudad y fortifica con altas murallas, desde las que gobernará los territorios que serán el embrión de Castilla la Vieja. En la atalaya natural ahora conocida como "el Castillo", construirá una inexpugnable fortaleza. En la altura intermedia asienta la ciudad con población proveniente del norte. Gentes que una mano labraban la tierra y con la otra la defendían a espada. Desde Amaya se pudo controlar todo el extenso y fértil territorio con abundantes aguas, que se abría sobre la meseta. Esto sirvió de expansión para los pueblos del norte, que subsistían en las tierras más difíciles e improductivas.



    Sería Diego Porcelos, seguramente hijo del conde Rodrigo, el poblador de las tierras más al sur, Burgos y Ubierna. La cercana Villadiego toma su nombre como fundador o señor.

    Durante este tiempo, la ciudad fue asaltada, varias veces por los ejércitos árabes, pero la sólida fortificación y la característica defensiva natural de Peña Amaya sirvió para que fueran rechazados. Una vez nos paseemos por ella comprenderemos la facilidad de su defensa, siendo solamente posible humillarla mediante largos asedios. Años después, reinando Ramiro II, se realiza una definitiva repoblación.

   Con el avance de la reconquista y aseguradas las tierras más al sur, la ciudad de Amaya irá perdiendo su importancia estratégica y por tanto política. La villa medieval permanecerá en el cerro, amparada por la fortaleza que se alza en el punto más alto, hasta que, probablemente en el s. XII, la población se traslade a la llanura inmediata. El castillo seguirá siendo sede del señor de Amaya probablemente hasta el siglo XIV. La población baja a los valles donde encontrarán unas menos difíciles condiciones de vida.

    La peña Amaya salta otra vez a las noticias de manera trágica este siglo, el 13 de Octubre de 1957, cuando se refugia en ella Elicio Rojo, tras haber asesinado a 4 vecinos de Villamayor de Treviño. Tras infructuosas búsquedas, es encontrado finalmente muerto por un pastor de Amaya y su perro en "la Loma", donde Elicio se había descerrajado un tiro en la cara. Esta historia fué llevada al cine, donde podremos ver escenas rodadas en nuestra comarca y pueblos de la ribera del Pisuerga.

jueves, 25 de abril de 2013

Villamorón. Restauración de la iglesia.



    Amigos de Villamorón difunde las obras de restauración de la iglesia.


    Como señala el presidente de la Asociación de Amigos de Villamorón, Pedro Francisco Moreno, «diez años de existencia es sin duda un corto recorrido si se le compara con los casi ocho siglos que atesora este monumento», en referencia a la iglesia de Villamorón, objetivo por el que se creó esta dinámica asociación que ha luchado sin descanso por rescatar del olvido y de la ruina este impresionante templo que ahora, tras una importante inversión de la Junta de Castilla yLeón, luce en todo su esplendor y se ha convertido en un ejemplo a seguir por otras asociaciones y pueblos que quieren recuperar su patrimonio.

    Los inicios de Amigos de Villamorón no fueron fáciles, pero sus responsables conocían lo que decía la Ley de Patrimonio y con ella en la mano se acercaron a los responsables de la Junta para «ofrecer nuestra colaboración», apunta Moreno, quien recuerda que también tuvieron que manifestarse para exigir una intervención urgente en el templo y evitar su progresivo deterioro. Eran los años de bonanza económica y eso propicio que se realizaran una serie de trabajos en el templo, valorados en un millón de euros, que han consistido en fundamentalmente en coser las grietas, renovación de bóvedas y cubiertas, restauración del rosetón y reparación de las vidrieras, restaurando las viejas y colocando otras modernas.

     Plan Pahis

    Esta intervención, ejecutada entre los años 2009 y 2010, ha formado parte del proyecto cultural ‘Villas del Brullés’ (Villegas, Villamorón, Olmillos y Sasamón) auspiciado por la Dirección General de Patrimonio dentro del Plan Pahis, aunque no hubiera sido posible sin el empeño de la Asociación Cultural Amigos de Villamorón, incansable en su esfuerzo por recuperar este importante patrimonio. El objetivo del Plan Phais es conservar y restaurar las iglesias declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) de Olmillos de Sasamón, Sasamón, Villegas y Villamorón, así como fomentar su conocimiento y difusión, impulsando las visitas a estos templos y promoviendo todo tipo de estudios sobre ellos. La intervención en la iglesia de Olmillos ya se ha realizado y están pendientes de ejecución, se encuentran en fase de estudio, las de los templos de Sasamón y Villegas.




     En la iglesia de Villamorón, situada entre los pueblos de Villadiego y Sasamón, y perteneciente al Ayuntamiento de Villegas, queda por delante la restauración del interior del templo, que también requiere de intervención, pero habrá que esperar.
Este templo, edificado a lo largo del siglo XIII con un proyecto de obra casi perfecto y conservando casi en su totalidad la estructura original,  ha sido definido como el primer templo del gótico burgalés, cuando la reforma del cister trasformó la austeridad y magnificencia del románico en un arte limpio, lleno de luz y simetría

    Reunión junta directiva

 
    Hace unos días se reunió la junta directiva de la Asociación Amigos de Villamorón para analizar la situación de algunas de la gestiones realizadas en los últimos meses ante el Ayuntamiento de Villegas, como por ejemplo la solicitud de ayuda a la Diputación dentro de la  convocatoria para el arreglo de caminos y para que contribuyera a la financiación del libro. Asimismo se comentó la reunión con Adeco Camino para recordar la ayuda para la publicación de un  libro con la investigación encargada por la Asociación Amigos de Villamorón, a la historiadora María José Zaparaín, sobre la iglesia de Santiago Apóstol, tras lograr financiación a través de la Fundación Gutiérrez Manrique, la Diputación, el Ayuntamiento de Villegas y Cajacírculo. También han enviado cartas a las parroquias y a la asociación Puentipiedra solicitando ayuda para el libro.


    Con relación al libro, la junta directiva sigue con los preparativos según el plan previsto y ha dado por finalizada la reserva de ejemplares, que asciende a noventa, y está prevista una reunión con los responsables de la publicación antes de su envío a imprenta.

    Otras iniciativas

    Otro de los asuntos que se abordó fue el programa de actos  previsto para la celebración del décimo aniversario de la Asociación, cuyas actividades se difundirán a través de la página web de la Asociación y por carta a los socios. También se planteó qué hacer con la casa parroquial y se debatieron varias posibilidades sin llegar a conclusión alguna; «será asunto para pensar con calma, ya que no es fácil encontrar un uso adecuado», apuntan desde la directiva.


    Finalmente, se informó de que se han entregado más recortables de la iglesia a la librería Espolón y que un estudiante de la Universidad de Granada va a hacer un estudio sobre la restauración de la iglesia de Villamorón y lo difundirá en una página web andaluza.


    Sin duda, la labor realizada por la Asociación Amigos de Villamorón es un ejemplo a seguir tanto en esta provincia como en otras y muchas asociaciones se han mirado en ella para poner en marcha iniciativas encaminadas a recuperar el patrimonio olvidado.



domingo, 7 de abril de 2013

Fuente Urbel

 Románico burgalés .Viernes, 9 de noviembre de 2007.


FUENTE-URBEL : INTERIOR


    A veces nos desplazamos grandes distancias a la búsqueda de cosas ignorando las que tenemos junto a nosotros. Yo recorro la carretera N-627 Burgos-Aguilar varias veces al mes; y, sin embargo, nunca me había detenido a visitar la iglesia de Fuente-Urbel, que está hacia la mitad de esta carretera.
    Sin embargo, este último Día de Difuntos me decidí definitivamente; con la suerte de que la iglesia estaba abierta por celebrarse la misa, de modo que acabada esta pudimos visitar el interior.


   Al exterior este templo no es muy aparente. Se conserva un ábside que tiene algunos canecillos y capiteles interesantes, pero nada muy destacado. Pero el interior del mismo ábside (el resto de la obra es, o bien posterior, o bien carente de interés) es una preciosidad; por esto y porque no hay muchas imágenes en Internet no me he podido resistir a poner algunas más de las que suelo.


Vista general del ábside

   Lo recorre una arquería de cinco arcos, más sendos a cada lado del presbiterio. Algunos de estos arcos llevan una decoración geométrica muy elegante.

Arco del ábside
Arco del ábside

    Brilla (perdón por el tópico) con luz propia sobre todos los demás el del presbiterio norte con una estilizada representación de Adán y Eva en el Paraíso.


Arco del presbiterio norte. Adán y Eva en el Paraíso

    Los capiteles también son destacados; si bien no por la calidad de la talla, sí por lo original de la composición y de la temática, así como por la buena conservación. Su escultura, así como la del resto, es muy similar a la de la iglesia de Santa María de Siones en el Valle de Mena. Es interesante el que representa, se cree, la Pesca Milagrosa, que es idéntico a otros de Siones y Vallejo de Mena.
 
Capitel del presbiterio norte. Posiblemente Pesca Milagrosa

   Pero quizá el más curioso sea uno del que asoman pequeños seres humanos en dos filas tapados por una especie de mantas. Hay quien dice que pueden ser las almas del Purgatorio; pero ¿quién lo sabe realmente?. Lo cierto es que es muy bonito el efecto que hace.
 
Capitel del ábside. Hombrecillos cubiertos con mantas (¿Purgatorio?)

    Sobre este último no sé nada. El ave parece que posa el pico sobre una especie de yunque, ¿o es una tinaja?; ¿por qué está encadenada? ¿qué hacen y quiénes son los personajes?... Si alguien tiene alguna idea le invito a que la comparta aquí. 
 
Capitel del ábside

miércoles, 3 de abril de 2013

Once nuevos castros en la zona norte de Villadiego.



    Descubren once nuevos castros cántabros en el norte de Burgos.  

    Diario montañes. 08 - 06 - 12 .


     Once nuevos castros cántabros y numerosos vestigios medievales han sido descubiertos en la comarca burgalesa de Las Loras, al norte de Burgos, un territorio histórico que perteneció a la Cantabria antigua y donde un grupo arqueólogos ha trabajado durante varios años en más de medio centenar de yacimientos que arrojan novedades sobre las Guerras Cántabras.

    Los codirectores del proyecto presentaron ayer estas novedades arqueológicas en una conferencia en el Ateneo de Santander en la que apuntaron la posibilidad de que estos hallazgos podrían conducir a reinterpretar la historia de las guerras cántabras. Los responsables de estos hallazgos son Alfonso Bourgon de Izarra, licenciado en Geografía e Historia y periodista, y los doctores en Filosofía y Letras, catedráticos de Historia y arqueólogos Ignacio Ruiz Vélez (de la institución Fernán González de Burgos-Real Academia Burgense de Historia y Bellas Artes) y Ramón Bohigas Roldán, del Instituto de Prehistoria y Arqueología 'Sautuola' de Santander, de la Institución Cultural de Cantabria, asociada al CSIC.
Descubren once nuevos castros cántabros en el norte de Burgos

    El principal hallazgo son once nuevos castros fortificados de la Edad del Hierro pertenecientes al mundo cultural del «pueblo protohistórico que llamamos cántabro», en la zona que fue frontera de las Guerras Cántabras (años 29 al 19 AC).
    «Aunque no se pueden extraer grandes conclusiones de este trabajo, el equipo sí que realiza algunos apuntes que reinterpretan el episodio militar de las Guerras, ya que todas las fuentes clásicas y contemporáneas sitúan esa zona como el punto donde se inició la campaña de conquista y las primeras operaciones militares de la fuerza de invasión romana. «Igual no todos los castros se ubicaban atendiendo a cuestiones exclusivamente de defensa del territorio, sino a la presencia de la materia prima estratégica por excelencia en aquel momento: el hierro». Si esto fuese así, «puede que haya que reinterpretar un período muy concreto de la historia y muy de moda de unos años a esta parte, como es el de las llamadas guerras cántabras».
Las campañas realizadas tenían por objeto el rastreo sistemático del terreno, mediante prospección visual y recogida de materiales en superficie para la identificación de posibles nuevos yacimientos arqueológicos en la franja de territorio comprendida con el fin de «completar el inventario arqueológico regional en una zona insuficientemente explorada».
    Con los resultados de la campaña se publicará un trabajo revisando el conocimiento científico existente sobre el poblamiento de la edad del hierro en una zona que se identifica «claramente» como límite o frontera entre los antiguos cántabros, que ocupaban las primeras elevaciones de la cordillera, y los habitantes de las llanuras cerealistas del entorno de Villadiego a los que, según las crónicas de los historiadores clásicos, las bandas de guerreros cántabros rapiñaban el fruto de sus cosechas por la fuerza de las armas.
   »   Piezas «casuales
    Los codirectores del proyecto han señalado que «los hallazgos han sido muy diversos, de distinto período y entidad e importancia», y que la «mayor parte» de ellos son asentamientos castreños y yacimientos medievales. Entre estos hallazgos, «la pieza más antigua» es un 'chopper', una primitiva herramienta de piedra tallada. «Es un núcleo de canto rodado, de cuarcita, tallado con unos golpes básicos para darle un filo cortante, pero que también se ha utilizado como percutor a juzgar por las huellas de uso que presenta». Su cronología oscilaría entre 400.000 y 1.100.000 años de antigüedad y podría ser «el primer hallazgo de estas características en esa zona del norte burgalés».
    La pieza más moderna es un cobre castellano o vellón resellado del siglo XVII, concretamente de 1636; es decir, una pieza a la que, durante el caos monetario del reinado de Felipe IV, se reacuñó un nuevo valor, «en este caso de ocho maravedís».
    En medio de estos dos «hallazgos casuales» hay once castros o poblados fortificados del hierro «totalmente inéditos», varias necrópolis tumulares del mismo período asociadas a algunos de esos castros; varios asentamientos no fortificados del mismo período; y antiguas minas de donde obtenían el mineral de hierro para la fabricación de herramientas y armas. También se ha localizado un asentamiento fortificado tardorromano, es decir, visogodo; tres santuarios altomedievales con necrópolis asociada; restos de dos castillos altomedievales; o tres estelas medievales, una de ellas todavía en pie, entre otros.

martes, 2 de abril de 2013

El Judas 2013.

El bien triunfa sobre Judas.

Burgos - Domingo, 31 de marzo de 2013.   

     Como todos los años desde 2002, los habitantes de Villadiego fueron fieles a la Fiesta del Judas, que escenifica el triunfo del bien sobre el mal. Su alcalde, Ángel Carretón, puso una vela a la virgen y ‘quiso Dios’ que las lluvias que han azotado la comarca la última semana amainasen ayer y permitieran celebrar esta tradición sin la incómoda presencia del agua.
Los habitantes del pueblo escenificaron la batalla entre el Judas y las tropas del Rey. El traidor acabaría abrasado en la hoguera. Luis López Araico

    Más de 200 vecinos a las órdenes del grupo de Teatro Espliego dieron vida a los distintos personajes que intervienen, desde las 13 horas, en la caza y captura del apóstol traidor, en una jornada que terminó a las nueve de la noche con el malvado Judas en la hoguera. Al final, la asociación de Amas de Casa de la localidad tenía preparados unos pinchos que repartieron entre la concurrencia. El festejo, como cada año, comenzó con la exhibición que hacen el Judas y sus compinches de sus fechorías, con la música de fondo de las dulzainas y con los bailes burlescos acompañando tan peculiar desfile.

    La tropas del Rey, no obstante, no estaban muy lejos de allí y, alertadas por el jolgorio, inician su marcha en la persecución del traidor, que está arropado por los Cadenas y protegido por los Miñones.

    El mal, encarnado por el Judas, no atiende a razones cuando el ejército intenta negociar su rendición, razón por la cual se inicia una cruenta batalla entre las tropas leales al Rey y el traidor y sus secuaces (Cadenas y Miñones) en el Alto de la Riba.

    Tras una dura pelea, los soldados vencieron, como no podría ser de otro modo, apresaron al Judas y lo llevaron a la Plaza Mayor para que fuera juzgado.

    Un discurso burlesco sobre la vida del traidor y la intervención del fiscal, el defensor y el juez dio paso al veredicto de culpabilidad por el que fue condenado a morir en la hoguera. Tras su muerte, con el carácter purificador del fuego, el pueblo inicia una nueva etapa marcada por la renovación y la alegría representadas en un espectáculo de luz y sonido.